"Comprendí que la única forma de saltar era cambiar de sitio. Por aquí es imposible. Pero tuve que estrellar muchos coches en el acantilado antes de hallar la forma de conseguirlo. Y lo conseguí."
Para quienes no lo sepan, el territorio de Night City en el universo Cyberpunk está rodeado de una barrera invisible (AWACS) que la separa de la NUSA. Puede algunos en el videojuego hayan hecho cierta misión, o hayan acudido a cierta localización, en la que un vieja autopista llena de polvo se corta en el inicio de un puente con una chapa levantada que parece incitarte a saltar hacia una muerte segura en forma de un alto acantilado pedregoso. Al atardecer, en una hora concreta, el AWACS se reinicia creando una ventana de 16 segundos por la cual los nómadas atraviesan el territorio sin ser detectados, ya sea para migrar personas ilegalmente o para hacer contrabando. Sin embargo, la distancia de un extremo al otro del puente sin acabar es tan grande, que es literalmente imposible atravesarlo de un salto, por lo que decenas de carrocerías, chasis y piezas oxidadas de viejos carros estrellados descansan en el fondo rocoso, fruto de la cantidad de nómadas que, inconscientes, trataron de saltar por el lugar equivocado. Uno de ellos, por supuesto, fue Rodrigo.
En nuestra campaña de A Hope Reborn, ese puente a medias fue bautizado como "El Rincón de Pensar" por Rodrigo; nombre que obviamente he mantenido en español en honor a la ascendencia Mexicana de nuestro querido Nómada. Ya en The Time of the Red, en temas como "Fly High Aldecaldo", mencioné que la forma que Rodrigo tiene de "soltar vapor" es conducir por el desierto y retirarse a este punto abandonado en medio del desierto, desolado, silencioso y tranquilo, para poner sus pensamientos en orden y calmar su mente cuando algo le preocupa. Durante bastante tiempo, y en especial durante el inicio del arco de Woodland Park; Rodrigo visitó este lugar para dar rienda suelta a sus inquietudes: sus sentimientos por Neo, su miedo a la ciberpsicosis, sus dudas sobre si acatar las órdenes del clan y mudarse al nuevo asentamiento de Chicago, su incertidumbre al no saber cómo tratar a Neo tras su cambio de actitud y su encierro después de volver de Japón... El Rincón de Pensar ha sido un lugar donde Rodrigo ha pasado muchísimas horas, y que por ende, se ha convertido en un espacio increíblemente íntimo y personal.
Con esa premisa inicial, y con unas ganas locas que traía del disco anterior de hacer este tema, compuse "El Rincón de Pensar". Una variación del "motivo de la familia" que ya conocimos en "Psycho-Race", compartiendo los intervalos y armonías en Eb menor (en vez de Em) para mantener la consonancia con otras canciones de la banda sonora. Parece una tontería, pero ese semitono logra convertir el drama en nostalgia de una forma muy particular, y es compartiendo notas de las escalas propias del dark country y el dark blues, dos grandes influencias a tener en cuenta a la hora de elegir los sonidos y los efectos de delay y reverb espaciosa, con gran presencia en los silencios entre frase y frase. Quería algo que sonara a "peli de oeste" para representar al nómada y al desierto, pero dentro del tono más propio del Red Dead Redemption 2. La idea es "sacar" la mente del oyente de Night City durante un momento, hacerle olvidar la jaula de acero y neón, y apartarla junto con los problemas durante un rato para despejarle la cabeza con un enviroment radicalmente distinto: las badlands. Fue un reto complejo, no lo voy a negar, que requirió mucho prueba y error. Y quizás por eso fue una de las primeras canciones que compuse para Running on the Edge.
Sobre los pads etéreos y ambientales resuena la guitarra acústica y el punteo eléctrico de los Aldecaldo, coronada por la harmónica de Rodrigo haciendo un eco que evoca distancia y espacio. Los acordes y la melodía principal derivan de "Psycho-Race" y de "Psychotherapy", recuperando el "tema de la familia" de forma más espaciada y distante, representando la encrucijada en la que Rodrigo se encuentra a la hora de tener que elegir entre sus dos familias: los Aldecaldo y los Safari Surfers. Todo ello coronado con un coro de voces que nos trae el viento, inspirado por Ah*Nee*Mah de David y Diana Arkenstone; dándole ese toque espiritual y meditativo al tema.
El piano que oímos en el 0:27 vuelve a ser intencional, porque Silver fue la primera persona en visitar el Rincón de Pensar durante la pantalla, justo después de que Rodrigo le diera sus primeras lecciones de conducción en el Galena. Un piano al que la harmónica responde con un discurso tranquilo y solemne, representando la escena en la que Rodrigo le explica a Silver cómo aprendió a saltar la barrera AWACS en 16 segundos.





Comentarios
Publicar un comentario